Una vieja bruja remueve con un cucharón el extraño mejunje de una enorme caldera, mientras te pregunta tu nombre. Así comenzaba el que fuera uno de los títulos más emblemáticos de Megadrive, y posiblemente uno de los mejores RPG de las 16-bit.




Lanzado en Japón a finales de 1993 y casi un año después en Europa, este colorido rpg basado en combates estratégicos por turnos, al más puro estilo final fantasy tactics, nos presentaba elementos realmente diferentes con respecto a otros títulos similares. En primer lugar, los sprites de combate eran enormes y con gran detalle, y en segundo lugar, a lo largo de la aventura nuestro grupo podrá crecer enormemente, llegando a tener un pequeño ejército.


Pero lo que sin duda hace mítico este título es, a parte de la pegadiza banda sonora, su elenco de personajes. Pese a que el argumento no es un derroche de originalidad, los personajes que se nos van uniendo tienen su propia personalidad, y son tan diferentes entre sí (a nivel de aspecto y a nivel de sus características en el combate), que cada vez que uno lograba encontrar a otro nuevo miembro era algo emocionante. Y aún más si tenemos en cuenta de que si lográbamos subir de nivel a un personaje, éste "promocionaba", convirtiéndose en un ser más poderoso y de aspecto diferente. A veces la evolución era tan radical que sorprendía increíblemente.
Otro aspecto a destacar eran las batallas, porque lejos de ser simples combates contra enemigos aleatorios, eran todo un despliegue de enemigos y estrategia táctica, pudiéndose alargar muchísimo. Así que, como siempre digo, ¡¿a qué esperáis a probarlo?!
Otro aspecto a destacar eran las batallas, porque lejos de ser simples combates contra enemigos aleatorios, eran todo un despliegue de enemigos y estrategia táctica, pudiéndose alargar muchísimo. Así que, como siempre digo, ¡¿a qué esperáis a probarlo?!